Dichosos…


La dicha de la corrección
octubre 4, 2008, 10:49 am
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Dichoso aquel a quien tú, Señor, corriges;
aquel a quien instruyes en tu ley, 
para que enfrente tranquilo los días de aflicción
mientras al impío se le cava una fosa.
Salmos 94:12-13

Otro de los secretos de la dicha del cristiano es que éste se halla bajo la corrección de Dios. El Padre instruye a sus hijos con sabiduría en la manera como deben comportarse para honrar con su ejemplo a su Padre celestial. El cristiano se porta bien para agradar a Dios y no para ganar salvación. Ya el asunto de la salvación fue solucionado por Jesucristo mediante su muerte redentora. A esta obra de salvación no hace falta agregarle más por cuanto es completa, suficiente y definitiva.

Si queremos agradar a Dios debemos mantenernos en el camino de justicia. Si nos desviamos, la amorosa mano de Dios nos corregirá para encauzarnos de nuevo en la senda correcta. El resultado es nuestra santificación y crecimiento espiritual. Como bono recibimos la tranquilidad y la paz en medio de la tormenta y la aflicción. Este beneficio no lo pueden disfrutar los impíos quienes bajan al sepulcro sin esperanza.

Deléitate cuando estés bajo la corrección de Dios.

 

Nueva Versión Internacional (NVI) Copyright © 1999 by International Bible Society.
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Una madre dichosa
agosto 12, 2008, 7:56 pm
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Zilpá, la criada de Lea, le dio un segundo hijo a Jacob. Lea volvió a exclamar: «¡Qué feliz soy! Las mujeres me dirán que soy feliz.» Por eso lo llamó Aser.
Génesis 30:13

No hay suceso que traiga más felicidad a una madre que el nacimiento de un hijo. Un nuevo ser, una nueva vida nos dice que se ha cumplido uno de nuestros propósitos principales en este mundo y que estamos dando cumplimiento fiel a las instrucciones de Dios acerca de nuestra vida , tal como Dios instruyó a Noé y a sus hijos: “Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra”.

Para Lea, este nacimiento representaba su sexto hijo, el segundo por algo así como un vientre alquilado (el de su criada Zilpá), ya que después de su cuarto parto no pudo seguir teniendo hijos. Estaba tan embargada por la alegría y la dicha que le puso a su hijo por nombre Aser, que en hebreo significa “Dichoso”.

La palabra Aser del hebreo proviene de una raíz del mismo idioma que significa andar rectamente, progresar, ser alegrado y tambien ser bendecido. No se limita a la simple emoción de la alegría sino va más allá a ser un estado del alma y del espíritu donde impera el gozo, la confianza y la tranquilidad.

Más adelante estaremos analizando esta dicha con mayor detalle. Por lo momentos, te deseo que seas “dichoso”.

 

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