Dichosos…


Dichosos por la justicia
agosto 27, 2008, 9:56 pm
Filed under: Reflexiones | Etiquetas: , , , , , ,

Hija de Babilonia, que has de ser destruida,
¡dichoso el que te haga pagar
por todo lo que nos has hecho! 
¡Dichoso el que agarre a tus pequeños
y los estrelle contra las rocas!
Salmos 137:8-9

Este inquietante texto pareciera un clamor de venganza y odio. Choca con el contexto de los mensajes de alabanza, adoración, edificación y motivación que constituyen el libro de los salmos.

Si nos dejamos llevar por la primera impresión, que no siempre es la que vale, buscaríamos entenderlo a la luz de nuestra propia experiencia y de nuestra propia naturaleza. De aquí que lo más parecido con lo que lo podamos relacionar sea con nuestras imperfectas emociones y sentimientos primitivos.

No obstante, si lo enfocamos desde el punto de vista espiritual, nos encontramos con que el salmista simplemente expresa su acuerdo, satisfacción y aprobación por lo que sabe le ocurrirá a Babilonia cuando se cumpla el juicio anunciado por Dios, no tanto por lo que le hicieron al pueblo de Dios, sino por sus muchas hechicerías y encantamientos.

La dicha entonce surge por comprensión del justo juicio sobre el enemigo. Es por justicia y no por venganza.  ¿Tienes ansias de justicia? La dicha será tu recompensa.

 

Nueva Versión Internacional (NVI)

Copyright © 1999 by International Bible Society.

Anuncios


Dichosos en la disciplina
agosto 14, 2008, 7:18 pm
Filed under: Reflexiones | Etiquetas: , , ,

¡Cuán dichoso es el hombre a quien Dios corrige!
No menosprecies la disciplina del Todopoderoso. 
Porque él hiere, pero venda la herida;
golpea, pero trae alivio.
Job 5:17-18

Uno de los secretos para alcanzar la dicha perfecta que viene de Dios es aceptar su disciplina. Dios es nuestro Padre y una de las obligaciones de los padres para con sus hijos es la disciplina. Un padre sabe que si no disciplina a su hijo, éste se verá en serios problemas cuando le toque enfrentar los problemas y las dificultades por su cuenta.

La disciplina refuerza el caracter y es un excelente modificador de la conducta y el comportamiento.

Hemos de ver la disciplina como algo positivo y no como un castigo que alguien aplica como producto de la rabia con el objeto de infligir daño y desquitarse por la falta cometida. La disciplina no es venganza sino enseñanza.

Nuestra actitud debe ser la de recibir la disciplina aún cuando no nos agrade. Así que cuando seas disciplinado(a), considérate dichoso(a). Recuerda que después de la disciplina viene la recompensa.

 

 Nueva Versión Internacional (NVI)

Copyright © 1999 by International Bible Society.