Dichosos…


El caminante dichoso
septiembre 9, 2008, 9:46 pm
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Dichosos los que saben aclamarte, Señor,
y caminan a la luz de tu presencia; 
los que todo el día se alegran en tu nombre
y se regocijan en tu justicia. 
Porque tú eres su gloria y su poder;
por tu buena voluntad aumentas nuestra fuerza.
Salmos 89:15-17

Las bases emocionales de la dicha son la alegría y el regocijo. Pero no cualquier clase de alegría ni cualquier clase de regocijo. La alegría de la cual hablamos es una alegría especial. Es una emoción agradable que surge de la relación que mantenemos con Dios. La presencia de Dios es la razón de esta alegría y no hay nada que se le compare.

Por otro lado está esa ansia fundamental de todo ser humano que se conoce con el nombre de justicia. El saber que Dios, la fuente de la justicia, nos conoce y nos trata como hijos suyos, es motivo de regocijo. Es saber que formamos parte del equipo ganador, de quienes hacen las cosas bien, como debe ser.

Saber que todo lo podemos, que formamos parte del plan de Dios, que somos creaturas especiales, que tenemos una capacidad especial para enfrentar las vicisitudes de la vida, que estamos especialmente protegidos y que Dios vive en nuestro corazón, todo esto es la base de nuestra dicha.

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Una madre dichosa
agosto 12, 2008, 7:56 pm
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Zilpá, la criada de Lea, le dio un segundo hijo a Jacob. Lea volvió a exclamar: «¡Qué feliz soy! Las mujeres me dirán que soy feliz.» Por eso lo llamó Aser.
Génesis 30:13

No hay suceso que traiga más felicidad a una madre que el nacimiento de un hijo. Un nuevo ser, una nueva vida nos dice que se ha cumplido uno de nuestros propósitos principales en este mundo y que estamos dando cumplimiento fiel a las instrucciones de Dios acerca de nuestra vida , tal como Dios instruyó a Noé y a sus hijos: “Sean fecundos, multiplíquense y llenen la tierra”.

Para Lea, este nacimiento representaba su sexto hijo, el segundo por algo así como un vientre alquilado (el de su criada Zilpá), ya que después de su cuarto parto no pudo seguir teniendo hijos. Estaba tan embargada por la alegría y la dicha que le puso a su hijo por nombre Aser, que en hebreo significa “Dichoso”.

La palabra Aser del hebreo proviene de una raíz del mismo idioma que significa andar rectamente, progresar, ser alegrado y tambien ser bendecido. No se limita a la simple emoción de la alegría sino va más allá a ser un estado del alma y del espíritu donde impera el gozo, la confianza y la tranquilidad.

Más adelante estaremos analizando esta dicha con mayor detalle. Por lo momentos, te deseo que seas “dichoso”.

 

Nueva Versión Internacional (NVI)

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