Archivado en: Reflexiones | Etiquetas: amor, fecundidad, paz, prosperidad, pueblo, Salmo 144
¡Dichoso el pueblo que recibe todo esto!
¡Dichoso el pueblo cuyo Dios es el Señor!
Salmos 144:15
Para culminar la doce docenas de salmos al salmista (y al Espíritu Santo) le parece conveniente expresar su gozo mediante esta bienaventuranza: “Dichoso el pueblo…” Pueblo que sigue al Señor es pueblo que goza de fecundidad, de prosperidad y de paz.
Y entonces nos preguntamos ¿Por qué nuestros pueblos latinoamericanos se encuentran en el lamentable estado en que han caído? Sólo puede haber una respuesta. Estos pueblos le han dado la espalda a Dios y se han vuelto a los ídolos y los falsos dioses.
Es nuestro deber hacerles ver esto, que se den cuenta del gran error que han cometido, que se den cuenta que es necesario recapacitar y arrepentirse y buscar a Dios mientra él pueda ser hallado. Esto hay que hacerlo aun a costa de que nos rechacen y nos vituperen, como hicieron otros pueblos con los profetas que Dios les envió.
Si queremos la dicha del pueblo, tenemos que hablar las cosas como son, sin tapujos pero con amor y compasión por un mundo que se pierde. Hagamos esto y pronto veremos a un pueblo dichoso.
Nueva Versión Internacional (NVI)
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