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Dichoso aquel cuya ayuda es el Dios de Jacob,
cuya esperanza está en el Señor su Dios,
creador del cielo y de la tierra,
del mar y de todo cuanto hay en ellos,
y que siempre mantiene la verdad.
Salmos 146:5-6
La dicha es el resultado de haber puesto la esperanza en Dios. La dicha es un estado de ánimo que resulta de una combinación de paz y alegría. La palabra de Dios nos dice que la persona que pone su esperanza en Dios es dichoso. Antiguas versiones de la Biblia traducían la palabra dichoso como “bienaventurado”.
En todo caso, la paz y la alegria se combinan para darte un estado de dicha que nadie más puede darte, porque no hay otro como él que sea creador del universo y fiel a sus promesas.
Dios nunca falla. Puedes poner tu esperanza en él y así serás dichoso.
Nueva Versión Internacional (NVI)
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Dichosos todos los que temen al Señor,
los que van por sus caminos.
Lo que ganes con tus manos, eso comerás;
gozarás de dicha y prosperidad.
En el seno de tu hogar,
tu esposa será como vid llena de uvas;
alrededor de tu mesa,
tus hijos serán como vástagos de olivo.
Tales son las bendiciones
de los que temen al Señor.
Salmos 128:1-4
Cuando la palabra de Dios habla acerca del temor al Señor se refiere a la actitud de respeto y obediencia que debemos asumir ante quien posee la absoluta y total autoridad y majestad sobre la creación y no a un estado emocional de miedo o terror hacia alguien que representa un peligro para nuestras vidas.
Vivir en el temor al Señor es también un fundamento de la dicha por cuanto Dios concede bendiciones sin límite a quienes se identifican con él y obedecen sus preceptos. Los caminos de Dios están llenos de bendiciones. Estas bendiciones alcanzarán a tu familia y a tus negocios y todo lo que acometas será prosperado.
No hay mayor dicha que la de formar parte del equipo ganador de los que aman a Dios.



